Hoy me desperté cercano a la línea cero

Hoy me desperté cercano a la linea cero; esa línea que separa los estados del bien y el mal, de hacer algo bien de algo mal.

Me senté en el abismo entre lo irremediable y lo milagroso; observe el horizonte de lo ideal, aunque se veía en lo más remoto del mundo, sentí que todo se acercaba a mí.
Le tome la mano al destino y avance lentamente hacia el principio, donde todo se conjuga y se forma la mezcla exacta para poder sonreír y llorar en el mismo instante.
Solté la mano del destino y la suerte acompaño mi caminar, descubrí en el recorrido que todo se hacia fácil, ya que, descubría las piezas exactas para construir el camino perfecto al horizonte soñado.
Salte las grietas de oscuros fondos donde lo malvado y lo envidioso te envuelve sin dejarte mover. Procure no tropezar en las piedras de la falsedad y aunque se hacia el camino mas complicado y el tiempo avanzaba al ritmo de los pasos que daba, disfrutaba el paisaje formado entre lo perfecto e imperfecto.
Cuando todo oscurecía me refugiaba en la mirada de un amigo para sentirme acompañado y nunca me falto una mirada para refugiarme.
Rescate de los caminos olvidados personas que ayudaron en mi camino y no me dejaron transitar en soledad en los momentos decisivos.
Hoy estoy a mitad del camino, y el horizonte de lo ideal esta casi a mi alcance pero se que todo se lo debo al camino, ya que me enseño a disfrutar las miradas de mis amigos de las mil maneras posibles. Me diferencio de aquellos que no disfrutan tanto de lo bueno como lo malo y me dejo estar en el lugar que quise estar y no al lugar donde la vida lleva a aquellos que no saben caminar el camino de la vida, al abismo gris donde la envidia y la maldad mandan por sobre todas las personas…