CELOS

Hace poco me dedique a leer la historia de Casandra… debido al tema del mismo nombre que interpreta Ismael Serrano.
¿Cuantas veces no creímos en alguien que decía la verdad y la tratamos a esa persona como loca?

Eso es lo que paso con Casandra… la leyenda, indica que Apolo se había enamorado de Casandra y le prometió a la joven el don de la profecía si aceptaba entregarse a él. Ella aceptó, pero una vez iniciada en las artes de la adivinación, se negó a cumplir su parte del trato. Ante esto, Apolo le escupió en la boca y le retiró el don de la persuasión, por lo que aunque ella dijera la verdad, nadie le creería…
¿Cómo sabemos nosotros que algo es verdad o no? Todos dudamos ante la afirmación segura y precisa de una persona, ya que la desconfianza recorre nuestras venas al ritmo de la sangre…
Muchas veces la persuasión es nuestra arma preferida… siempre guiamos a la gente a que piense y coincida con la idea que nosotros tenemos… por eso la gente desconfía…
Desconfía de lo nuevo, lo por conocer, lo diferente…
¿Pero hasta que punto la desconfianza es valida? Hasta que punto podemos pensar en que la otra persona nos engaña…
Los celos son una de las principales muestras de desconfianza del ser humano… si desconfiamos de la otra persona, para que se esta con esa persona, para que querer ser algo, o estar con alguien que en realidad no nos genera confianza…
La realidad indica que todo lo que necesitamos es creer en la palabra o desconfiar de la palabra…