El mundo del revés

El mundo del revés dejo de estar lejos y vivimos en él, todos los días luchamos por conseguir lo justo para vivir… pero somos felices con migajas de ilusión… y brotes de cariños…
Estamos más cerca de nada que de todo… pero prefiero nada a tener todo porque significa que todo lo que conseguiré será por mi propia voluntad y no por algo que alguien consiguió y yo solo disfruto…
Hoy más que nunca sé que empezar de cero valió la pena… hoy estoy en busca de lo que Aristóteles llama “el sueño de los hombres despiertos”; busco “Esperanza”…

El gran Ismael Serrano dijo “siempre queda la esperanza. Como certeza de futuro no como espejismo lejano. Quedan sueños por supuesto. Mejor aún: quedan soñadores.”
Quien no ha soñado con ser feliz, con vivir la vida perfecta… con tener una caricia verdadera en la mañana más complicada.
El mundo del revés nos indica que esto es imposible, las miradas dejaron de tener valor, las caricias ya no se regala… están en un museo alojadas con las esperanza de ser feliz por solo un instante…
La verdad dejo de venir en el combo con el amor… hoy el amor quedo de lado… pocos aman todos quieren…o se quieren… a si mismo…
Pocos preguntan un ¿Cómo estás? Sincero… todos lo hacen con el compromiso de no ser irrespetuosos pero son más irrespetuosos por dejar sin importancia la vida de los demás…
Hoy salir con alguien tiene tanto valor como el caramelo que dan de vuelto… nadie sabe lo que quiere… pocos saben lo que hacen…
Hasta donde somos capaces de mentir por mentir… hasta donde somos capaces de soñar sin soñar…
Hasta cuando mirar sin observar… hasta cuando reír del que hace bien las cosas… hasta qué punto permitir quedar en ridículo por amar…
Por ser, por estar, por creer, el mundo está al revés…
Pero depende de los colgados de los pies… de aquellos que siempre tuvimos la visión descolocada de un mundo sin sentido ni razón, buscar el cambio y no ceder…
Sonreír por sonreír… creer por creer… amar por amar… cada cosa en su lugar… nunca pusimos la azúcar en la yerbera... entonces porque poner mentiras donde van verdades… porque poner dolor donde va amor… porque pensar en uno si hay que pensar en dos…
Tal vez nadie entienda… o muchos crean entender… pero pocos pondrán a prueba la verdadera verdad… a nadie le importa…
Y recuerden… la excusa más cobarde es culpar al destino…