EL MUNDO POR MOMENTOS

Todo lo que hacemos repercute de una u otra forma en las cosas que amamos. Toda decisión que tomamos afectara positiva o negativamente nuestro mundo, nuestro entorno, nuestros actos, nuestras respuestas… Depende de nosotros saber que debemos hacer y que queremos hacer. A veces queremos cosas que no son más que caprichos ambulantes, o modas que no nos repercuten para un futuro perfecto. Algunas veces resolvemos la vida de manera sencilla, simple, perfecta…
otras tantas nos complicamos la vida con problemas que aumentan de tamaño con el tiempo. O se desvanecen lentamente, quedando como experiencia de lo que no debemos hacer. Muchas otras veces, nosotros no somos el problema, el problema es el otro, el que dejamos participar en nuestra vida. Creemos en personas, sin que nos muestren garantía del tiempo que permanecerán en nuestra vida, o de los actos que realizaran. Esas personas pueden estar por mucho tiempo, o solo un minuto. No importa el tiempo, depende la importancia de lo que haga, en el tiempo que le brindemos, para dejarnos enamorados, o simplemente con un caos que nosotros no somos capaces de controlar. Recordemos que el mundo no nos dice que hacer, solo nos impone el tiempo en el que debemos hacer algo que se llama vida. El mayor problema de vivir es lo que debemos apostar para poder seguir avanzando en nuestra vida. A veces debemos dejar en el camino personas, oportunidades, creencias, familias, amores, sentimientos… todo por seguir avanzando… El mundo por momentos es un juego de solitario, jugamos contra nosotros mismos, peleamos contra nosotros mismos; en otro momento es una partida de ajedrez, la estrategia de tratar de vencer al otro se vuelve crucial, cada movimiento se vuelve pensado, nada se puede dejar al azar; en otro momento el mundo es un rally, confiamos en alguien que nos guía, navega y nos muestra los movimientos que debemos hacer para alcanzar la meta. En otro momento el mundo se vuelve un partido de Rugby, debemos volver atrás para poder avanzar, pero no estamos solos, confiamos en gente que nos ayuda a avanzar, pero siempre mirando atrás, recordando la experiencia, los errores cometidos, los actos bien realizados. Y por ultimo es un partido de dobles de tenis, el movimiento de la pareja es el que nos dictamina el movimiento que debemos realizar, cada golpe es un nuevo movimiento, para poder ganar, se debe trabajar en equipo, mirarse, entenderse, comunicarse, creer en el otro, saber que esta el otro, intentar lo que creemos, sabiendo que hay alguien que nos ayudara a levantarnos si nos equivocamos. Lo que hacemos es intentar levantar muros, para poder vivir protegidos, todo es difícil, el mundo si se tiene que venir abajo se vendrá abajo todo junto, pero para arriba se construye ladrillo a ladrillo. Para finalizar como diría la querida Rosana: “Solo pueden contigo, si te acabas rindiendo. Si disparan por fuera y te matan por dentro. Llegaras cuando vayas, más allá del intento. Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo…”
LUCAS JARA
MAS ALLA DE LAS NARICES