Ruta 22 y el viaje comienza

By 19:03


Nuestra experiencia nace en la capital de la provincia homónima, Neuquén, con nombre fuerte, audaz, atrevido, arrogante. Así es la capital, su gente lo demuestra hora tras hora.
Miles de almas interactúan sin interactuar en la Avenida Argentina, columna vertebral de una ciudad que vive agitada por el caos. Las perpendiculares sirven de escapatoria a los barrios, volviéndose casi imposible circular cuando a todos se les ocurre volver con la frente marchita a sus moradas.
La ruta 22 cruza perpendicularmente la ciudad de este a oeste, y hacia allá vamos, al oeste. En nuestro camino por la multitrocha nos dirigimos hacia las viejas colonias de Bouquet Roldan o Valentina que hoy se convirtieron en barrios capitalinos. Luego el aeropuerto internacional y el viaje sigue.
El doctor Alberto Plottier junto a sus hermanos Eugenio y Adolfo siguen observando los canales de riego que dieron vida a la ciudad que tomara su apellido para ser nombrada en la eternidad y más allá la China no está muerta, está cada día más linda, aunque la historia recordara al puma que ataco a la pobre mujer o eso cuenta la leyenda que da nombre a un pequeño paraje de algunas pocas familias.
Unos kilómetros más y llegamos a las viejas tierras de Felipe y Pastor Senillosa en donde hoy se sitúa la ciudad que lleva por nombre el apellido de sus dueños, nos recibe con vendedores en la banquina que nos ofertan sus productos en el único semáforo del pueblo antes llamado Laguna del Toro, pero ese nombre casi nadie lo recuerda o sabe.
La marcha sigue y la estepa se mezcla con algunas chacras del lugar regadas por el Limay que corre inversamente a nosotros pero oculto de nuestra visión por alamedas que protegen la siembra del viento reinante en esta zona.
La decisión de qué camino tomar está en Arroyito donde se bifurca la 22 en 2 para darle nacimiento a la 237 y ella continuar al corazón de la provincia. Hacia allá vamos, a casi el corazón.
Ceferino y el gauchito Gil nos acompañan. El niño mapuche se queda en su paraje pero nos da la bendición, nos despide.
A la vera del camino edificios abandonados de lo que fue una ciudad que tenía intenciones de crecer pero terminó en ruinas, Challaco nos recibe entre ruinas y guanacos petroleros de la empresa estatal.

Llegando a la comarca petrolera la pasto verde saluda a Carmen Funes mientras el argentinosaurius  huinculensis se alimenta. El guanaco no para su incesante trabajo de subir y bajar tratando de encontrar el oro negro. La ruta se convierte en avenida. La u desaparecida queda en el camino y el pasó de una ciudad a otra es tan simple como cruzar una calle, esa es la diferencia entre Plaza Huincul y Cutral Co, ya que juntas han batallado contra el abandono de multinacionales y hasta el estado. Cristo abre sus brazos saludando al viajero o morador. El viento te recibe. Te saluda y te cambia de energía. El camino sigue pero hasta aquí está bien señor, en la próxima estación me bajo yo. Falta poco para el corazón provincial pero prefiero otro día seguir detallando mi viaje.
Soy Lucas y hoy solo buscaba mostrarle un poco mi provincia, mi ciudad, mi país. 

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